Una de las joyas de la corona de Motorola, el Droid X, está en boca de programadadores y cocineros de ROM.
Por lo que se ve, Motorola, ha aplicado a este terminal con un chip firmado por IBM por el cual, al detectar una versión del Firmware no oficial de la propia Motorola, se reprograme e impida arrancar al teléfono.
La cosa no acaba aquí. Alguno podría pensar que volviendo a instarle el Firmware oficial se acaba el problema, pues no. La cosa es que una vez que dicho chip se reprograma, sólo el servicio técnico de Motorola puede volver a hacerlo andar.
¿Qué significa esto? Que si quieres meter una ROM distinta a la oficial de Motorola, porque has encontrado una versión con Froyo, o porque quieres tener “poderes” de súper-usuario, te quedarás sin teléfono. Y como quieras mandar el teléfono al SAT y los señores de Motorola comprobarán que has intentado modificar el firmware te tocará pagar la reparación que me imagino no será barata.
Esto me recuerda al tema de los decodificadores de satélite Dreambox. Con un sistema parecido, al detectar un firmware oficial en un clon chino se autodestruía siendo irreparable.
Esperemos que los señores de Motorola recapaciten ya que lo que van a conseguir es tirar piedras sobre su propio tejado.


















